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jueves, 14 de agosto de 2025

¿Todavía no conoces El Quiz?


VERSIÓN BÁSICA

La versión básica funciona con estudiantes de español de los cursos 8 y 9 en la escuela secundaria, así como con estudiantes de los cursos fortsättning nivel 1 y nivel 2 (primeros meses) del bachillerato. Es también una herramienta excelente para adultos que se encuentren en los niveles A1 y A2



VERSIÓN AMPLIADA

La versión ampliada funciona con estudiantes de español de los cursos fortsättning nivel 2 y fördjupning nivel 1, 2 y 3. También para adultos con nivel B1 en adelante.  


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martes, 14 de enero de 2025

La cuesta de enero


 
 
Llamamos "cuesta de enero" al periodo de dificultades económicas que atraviesan algunas personas tras los gastos de la Navidad, sumado a la subida de impuestos y precios con el nuevo año. 

lunes, 27 de noviembre de 2023

¿Cómo suena el español de la República Dominicana?

 



CARACTERÍSTICAS LINGÜÍSTICAS

Plano fónico

  • Tendencia al alargamiento vocálico.
  • Seseo.
  • Predominio de aspiraciones de ese o pérdidas consonánticas absolutas.
  • Aspiración faríngea de /x/: ['ka.ha].
  • Vocalización de /ɾ/ en [i] (veide ‘verde’; pueita ‘puerto’; cueipo ‘cuerpo’).

Plano gramatical

  • Tuteo y sistema de tratamiento con ustedes para la segunda persona del plural.
  • Plurales en -sesing. mujer pl. mujéresesing. casa pl. cásase. Es probable que ese fenómeno esté relacionado con la alta frecuencia de pérdida de la ese final.
  • Presencia cuasi-obligatoria del pronombre personal sujeto en las segundas personas. Se explica asimismo por la ausencia de ese final.
  • El uso obligatorio del pronombre personal sujeto va extendiéndose a las terceras personas del singular él/ella, dando lugar a construcciones como: cómprela que ella son bonita (las piñas).
  • Tendencia al orden Sujeto-Verbo-Objeto, con anteposición del sujeto en interrogativas y ante infinitivos: ¿qué tú quieres?¿dónde tú vives?sonreí al tú decirme esoél lo hizo todo para yo poder descansar.
  • Queísmo (ausencia de preposición): me di cuenta que no tenía amigos.
  • Doble negación: yo no sé decirle nopor aquí casi nunca lo usan así nonosotros no queremos no.
  • Uso focalizador o ponderativo del verbo serera aquí que Juan estaba; es lluvia que hace falta; es caminando que vamosera sudando que estaba. Rasgo que también se da en República Dominicana.

Plano léxico

  • Voces propias del español dominicano: aguají ‘salsa picante con ají’, aburar ‘picar, escocer’, asicar ‘hostigar, fastidiar’, en cuenca ‘en quiebra’, dar changüí ‘dar envidia’, enchivarse ‘atascarse’, pajón ‘pelo revuelto’, pariguayo ‘persona ridícula’. Bachata merengue ya son internacionales.

Fuente: cvc.cervantes.net

jueves, 26 de octubre de 2023

¿Cómo suena el español de Perú?

 


Plano fónico

  • Seseo.
  • Tendencia a la conservación de las consonantes finales de sílaba, empezando por la /s/, que no se debilita con facilidad.
  • La tendencia a conservar el consonantismo implosivo puede provocar la neutralización de consonantes muy diversas: arigmética ‘aritmética’, sectiembre ‘septiembre’, ogsequiar ‘obsequiar’, agdomen ‘abdomen’.
  • Aspiración faríngea de /x/: ['ka.ha].
  • Pronunciación de [x] ante con la corona de la lengua elevada.
  • Tendencia a velarización de nasal final de sílaba: ['pãŋ] ‘pan’; [taŋ'bjeŋ] ‘también’. Es habitual en las clases populares y no tanto en las cultas. La velarización, además, es más frecuente ante consonante palatal en el habla culta (['aŋ.tʃo] ‘ancho’) y ante consonante labial en el habla popular ([iŋ.per.'feγ.to] ‘imperfecto’; [taŋ.'bjeŋ] ‘también’).
  • Tendencia a debilitamiento de /b, d, g, y/ entre vocales: traajo ‘trabajo’, cansaa ‘cansada’, mantequía ‘mantequilla’, rodía ‘rodilla’, brío ‘brillo’.
  • Tendencia a sonorizar sordas entre vocales: probesional ‘profesional’; católigo ‘católico’; époga ‘época’.

Plano gramatical

  • Predominio de tuteo. Voseo estigmatizado. En la costa, el tuteo convive con un voseo que concuerda con formas verbales del tipo -ás-és (vos cantásvos temés).
  • Uso de infinitivo con sujeto antepuesto: para usted subir ‘para que usted suba’.
  • Uso de presente por imperfecto de subjuntivo: quería que lo hagamos.

Plano léxico

  • Uso de suramericanismos léxicos: cabildante ‘regidor, concejal’, hostigoso ‘molesto, fastidioso’, saber ‘soler’.
  • Uso de andinismos léxicos: aconcharse ‘enturbiarse’; brevete ‘permiso de conducir’; calato ‘desnudo’; camal ‘matadero’; candelejón ‘cándido, sin malicia’; chongo ‘escándalo, alboroto’; combazo ‘puñetazo’; estar hecho un anís ‘estar pulcro y aseado’; poto ‘trasero, nalgas’.
  • Uso de quechuismos léxicos: cancha ‘terreno, espacio amplio y despejado’; china ‘india; mestiza’; choclo chócolo ‘mazorca tierna’; chuncho chunche ‘rústico; huraño’; guacho ‘huérfano’; ñapa yapa ‘añadidura’; ojota ‘sandalia, chancla’; palta ‘aguacate’; poroto ‘alubia’.
  • Uso de aymarismos léxicos: camanchaca ‘niebla espesa’; chuto ‘tosco; inculto’; lampa ‘azada’.

Fuente: Instituto Cervantes

martes, 5 de septiembre de 2023

¿América del Sur, Sudamérica o Suramérica?


 

Tanto América del Sur como Sudamérica Suramérica son formas adecuadas, pero no Sur América ni Sud América.

Sin embargo, en algunas informaciones se ha detectado un uso inadecuado del topónimo: «Venezuela fue el primer país de Sur América donde American comenzó operaciones», «Bolivia tiene la estructura normativa con base constitucional más avanzada en Sud América».

Tal y como se recoge en el Diccionario panhispánico de dudasSudamérica Suramérica se escriben en una sola palabra, puesto que el primer término se comporta en este caso como un prefijo.

Por esa razón, en los ejemplos mencionados lo adecuado hubiera sido escribir: «Venezuela fue el primer país de Suramérica donde American comenzó operaciones», «Bolivia tiene la estructura normativa con base constitucional más avanzada en Sudamérica».

Se recuerda, además, que América del Sur engloba a los países ubicados al sur del istmo de Panamá: Colombia, Venezuela, Guayana, Surinam, Guayana Francesa, Ecuador, Perú, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay, Uruguay y Argentina.

Fuente del texto: fundeu.es

jueves, 1 de junio de 2023

La palabra "piña"



¿Qué tienen en común el español, el catalán, el inglés y el galés? El uso de la palabra "piña" en lugar de "ananás".
 
La palabra piña proviene del latín pinea y esta de pinus (pino). Primero (siglo XIV) sólo se aplicaba al fruto del pino. Después se aplicó a la piña tropical, pues tiene una apariencia similar. La piña tropical es originaria de América y fue llevada a Europa por Cristóbal Colón desde la Isla Guadalupe (Brasil) en 1493.
Fuente: Etimologíasdechile.net


sábado, 29 de abril de 2023

Tini - Cupido

 


(¿Vos tenías ganas de enamorarte?
Pues, puedes desenamorarte
Te digo, que ese laburo
No me quiero enamorar)
Tardo pa' contestarte
Y tú tardas pa' madurar
Algo me dice que ya es muy tarde
Pero no me dejo de preguntar
¿Qué nos pasó?
Que cuando estábamos bien, se complicó
Que nos queríamos tanto y ahora no
Cupido tiró la flecha y la cagó
¿Qué le pasó?
Porque ahora estoy sola en mi soledad
Amor que se viene, amor que se va
No me pidas tiempo, que eso no va
Tú pides y pides y no das na'
Si pa' olvidarte no me alcanza el alcohol
No hay botella que aguante a borrar este dolor
Yo si quiero una chance pa' vivir sin tu amor
Pero esta tusa es tan grande, va de mal en peor
¿Qué nos pasó?
Que cuando estábamos bien, se complicó
Que nos queríamos tanto y ahora no
Cupido tiró la flecha y la cagó
¿Qué le pasó?
¿Qué nos pasó?
Que cuando estábamos bien, se complicó
Que nos queríamos tanto y ahora no
Cupido tiró la flecha y la cagó
¿Qué le paso? (¿Por qué falló?)
Si yo te extraño
Te extraño por la noche
La noche me hace daño
Yo todavía te extraño
Dicen que un clavo
Siempre saca otro clavo
Pero este amor esclavo
Es difícil de olvidar (difícil de olvidar)
Si yo te extraño
Te extraño por la noche
La noche me hace daño
Yo todavía te extraño
Dicen que un clavo
Siempre saca otro clavo
Pero este amor esclavo
Es difícil de olvidar
¿Qué nos pasó?
Que cuando estábamos bien se complicó
Que nos queríamos tanto y ahora no
Cupido tiró la flecha y la cagó
¿Qué le pasó?
¿Qué nos pasó? (Paso, oh)
Que estábamos bien y todo se jodió, ey
Que se enamoró y se desenamoró
Cupido tiró la flecha y la cagó
¿Qué le pasó?
La cagó
Fuente: LyricFind

martes, 13 de septiembre de 2022

Relato: Es que somos muy pobres de Juan Rulfo

 


Es que somos muy pobres Juan Rulfo Aquí todo va de mal en peor. La semana pasada se murió mi tía Jacinta, y el sábado, cuando ya la habíamos enterrado y comenzaba a bajársenos la tristeza, comenzó a llover como nunca. A mi papá eso le dio coraje, porque toda la cosecha de cebada estaba asoleándose en el solar. Y el aguacero llegó de repente, en grandes olas de agua, sin darnos tiempo ni siquiera a esconder aunque fuera un manojo; lo único que pudimos hacer, todos los de mi casa, fue estarnos arrimados debajo del tejabán, viendo cómo el agua fría que caía del cielo quemaba aquella cebada amarilla tan recién cortada. Y apenas ayer, cuando mi hermana Tacha acababa de cumplir doce años, supimos que la vaca que mi papá le regaló para el día de su santo se la había llevado el río El río comenzó a crecer hace tres noches, a eso de la madrugada. Yo estaba muy dormido y, sin embargo, el estruendo que traía el río al arrastrarse me hizo despertar en seguida y pegar el brinco de la cama con mi cobija en la mano, como si hubiera creído que se estaba derrumbando el techo de mi casa. Pero después me volví a dormir, porque reconocí el sonido del río y porque ese sonido se fue haciendo igual hasta traerme otra vez el sueño. Cuando me levanté, la mañana estaba llena de nublazones y parecía que había seguido lloviendo sin parar. Se notaba en que el ruido del río era más fuerte y se oía más cerca. Se olía, como se huele una quemazón, el olor a podrido del agua revuelta. A la hora en que me fui a asomar, el río ya había perdido sus orillas. Iba subiendo poco a poco por la calle real, y estaba metiéndose a toda prisa en la casa de esa mujer que le dicen la Tambora. El chapaleo del agua se oía al entrar por el corral y al salir en grandes chorros por la puerta. La Tambora iba y venía caminando por lo que era ya un pedazo de río, echando a la calle sus gallinas para que se fueran a esconder a algún lugar donde no les llegara la corriente. Y por el otro lado, por donde está el recodo, el río se debía de haber llevado, quién sabe desde cuándo, el tamarindo que estaba en el solar de mi tía Jacinta, porque ahora ya no se ve ningún tamarindo. Era el único que había en el pueblo, y por eso nomás la gente se da cuenta de que la creciente esta que vemos es la más grande de todas las que ha bajado el río en muchos años. Mi hermana y yo volvimos a ir por la tarde a mirar aquel amontonadero de agua que cada vez se hace más espesa y oscura y que pasa ya muy por encima de donde debe estar el puente. Allí nos estuvimos horas y horas sin cansarnos viendo la cosa aquella. Después nos subimos por la barranca, porque queríamos oír bien lo que decía la gente, pues abajo, junto al río, hay un gran ruidazal y sólo se ven las bocas de muchos que se abren y se cierran y como que quieren decir algo; pero no se oye nada. Por eso nos subimos por la barranca, donde también hay gente mirando el río y contando los perjuicios que ha hecho. Allí fue donde supimos que el río se había llevado a la Serpentina la vaca esa que era de mi hermana Tacha porque mi papá se la regaló para el día de su cumpleaños y que tenía una oreja blanca y otra colorada y muy bonitos ojos. No acabo de saber por qué se le ocurriría a La Serpentina pasar el río este, cuando sabía que no era el mismo río que ella conocía de a diario. La Serpentina nunca fue tan atarantada. Lo más seguro es que ha de haber venido dormida para dejarse matar así nomás por nomás. A mí muchas veces me tocó despertarla cuando le abría la puerta del corral porque si no, de su cuenta, allí se hubiera estado el día entero con los ojos cerrados, bien quieta y suspirando, como se oye suspirar a las vacas cuando duermen. Y aquí ha de haber sucedido eso de que se durmió. Tal vez se le ocurrió despertar al sentir que el agua pesada le golpeaba las costillas. Tal vez entonces se asustó y trató de regresar; pero al volverse se encontró entreverada y acalambrada entre aquella agua negra y dura como tierra corrediza. Tal vez bramó pidiendo que le ayudaran. Bramó como sólo Dios sabe cómo. Yo le pregunté a un señor que vio cuando la arrastraba el río si no había visto también al becerrito que andaba con ella. Pero el hombre dijo que no sabía si lo había visto. Sólo dijo que la vaca manchada pasó patas arriba muy cerquita de donde él estaba y que allí dio una voltereta y luego no volvió a ver ni los cuernos ni las patas ni ninguna señal de vaca. Por el río rodaban muchos troncos de árboles con todo y raíces y él estaba muy ocupado en sacar leña, de modo que no podía fijarse si eran animales o troncos los que arrastraba. Nomás por eso, no sabemos si el becerro está vivo, o si se fue detrás de su madre río abajo. Si así fue, que Dios los ampare a los dos. La apuración que tienen en mi casa es lo que pueda suceder el día de mañana, ahora que mi hermana Tacha se quedó sin nada. Porque mi papá con muchos trabajos había conseguido a la Serpentina, desde que era una vaquilla, para dársela a mi hermana, con el fin de que ella tuviera un capitalito y no se fuera a ir de piruja como lo hicieron mis otras dos hermanas, las más grandes. Según mi papá, ellas se habían echado a perder porque éramos muy pobres en mi casa y ellas eran muy retobadas. Desde chiquillas ya eran rezongonas. Y tan luego que crecieron les dio por andar con hombres de lo peor, que les enseñaron cosas malas. Ellas aprendieron pronto y entendían muy bien los chiflidos, cuando las llamaban a altas horas de la noche. Después salían hasta de día. Iban cada rato por agua al río y a veces, cuando uno menos se lo esperaba, allí estaban en el corral, revolcándose en el suelo, todas encueradas y cada una con un hombre trepado encima. Entonces mi papá las corrió a las dos. Primero les aguantó todo lo que pudo; pero más tarde ya no pudo aguantarlas más y les dio carrera para la calle. Ellas se fueron para Ayutla o no sé para dónde; pero andan de pirujas. Por eso le entra la mortificación a mi papá, ahora por la Tacha, que no quiere vaya a resultar como sus otras dos hermanas, al sentir que se quedó muy pobre viendo la falta de su vaca, viendo que ya no va a tener con qué entretenerse mientras le da por crecer y pueda casarse con un hombre bueno, que la pueda querer para siempre. Y eso ahora va a estar difícil. Con la vaca era distinto, pues no hubiera faltado quien se hiciera el ánimo de casarse con ella, sólo por llevarse también aquella vaca tan bonita. La única esperanza que nos queda es que el becerro esté todavía vivo. Ojalá no se le haya ocurrido pasar el río detrás de su madre. Porque si así fue, mi hermana Tacha está tantito así de retirado de hacerse piruja. Y mamá no quiere. Mi mamá no sabe por qué Dios la ha castigado tanto al darle unas hijas de ese modo, cuando en su familia, desde su abuela para acá, nunca ha habido gente mala. Todos fueron criados en el temor de Dios y eran muy obedientes y no le cometían irreverencias a nadie. Todos fueron por el estilo. Quién sabe de dónde les vendría a ese par de hijas suyas aquel mal ejemplo. Ella no se acuerda. Le da vueltas a todos sus recuerdos y no ve claro dónde estuvo su mal o el pecado de nacerle una hija tras otra con la misma mala costumbre. No se acuerda. Y cada vez que piensa en ellas, llora y dice: "Que Dios las ampare a las dos." Pero mi papá alega que aquello ya no tiene remedio. La peligrosa es la que queda aquí, la Tacha, que va como palo de ocote crece y crece y que ya tiene unos comienzos de senos que prometen ser como los de sus hermanas: puntiagudos y altos y medio alborotados para llamar la atención. -Sí -dice-, le llenará los ojos a cualquiera dondequiera que la vean. Y acabará mal; como que estoy viendo que acabará mal. Ésa es la mortificación de mi papá. Y Tacha llora al sentir que su vaca no volverá porque se la ha matado el río. Está aquí a mi lado, con su vestido color de rosa, mirando el río desde la barranca y sin dejar de llorar. Por su cara corren chorretes de agua sucia como si el río se hubiera metido dentro de ella. Yo la abrazo tratando de consolarla, pero ella no entiende. Llora con más ganas. De su boca sale un ruido semejante al que se arrastra por las orillas del río, que la hace temblar y sacudirse todita, y, mientras, la creciente sigue subiendo. El sabor a podrido que viene de allá salpica la cara mojada de Tacha y los dos pechitos de ella se mueven de arriba abajo, sin parar, como si de repente comenzaran a hincharse para empezar a trabajar por su perdición.

Fuente: ingenieria.unam.mx