Carolina tiene problemas
en su vida y va a visitar a una bruja en su casa. Ha encontrado la dirección en
una revista de temas paranormales. Ha buscado la dirección en Google maps y se
encuentra delante de la puerta. Son las nueve de la tarde y hay tormenta.
Empieza a llover.
Carolina: Ding-dong
Bruja: ¿Quién llama tan tarde?
C: Perdone, soy Carolina. Necesito su ayuda.
B: ¿No puede venir otro día?, estoy ocupada.
C: Por favor, será solo un momento, es muy urgente.
B: Bueno, pasa
(Carolina entra en la casa de la bruja. Hay velas encendidas por
todas partes. Huele a incienso. La decoración es muy extraña: las cortinas son
rojas y en el suelo hay muchas alfombras. Hay esculturas de ángeles y santos.
Carolina se sienta en un sillón delante de la bruja).
B:
Dime guapa, cuál es tu problema. Pareces muy triste.
C: Verá señora bruja, tengo muchas dudas sobre mi
futuro, no sé qué me va a pasar en el amor, en el trabajo y en la salud.
¿Encontraré a mi príncipe azul? ¿Me casaré con él? ¿Tendré hijos? ¿seré feliz?
¿conseguiré un buen trabajo? ¿Seré tan rica como Paris Hilton? ¿viviré muchos
años?