El perfil del habla urbana del D.F. está más caracterizado por factores sociales que geográficos. Los defeños proceden
de todos los estados mexicanos y han creado una amalgama lingüística.
Aún así, se pueden señalar algunos rasgos, algunos coincidentes con los
del español mexicano central.
Plano fónico
Las vocales átonas se pronuncian débilmente, sobre todo en contacto con ese (vocales caedizas): ['ants] ‘antes’; [kaf.'sí.to] ‘cafecito’.
Las consonantes, por el contrario, se suelen pronunciar con claridad:
sólida articulación de la ese: las eses finales son tensas y prolongadas.
la articulación de la velar sorda (la jota) es tensa. Se pronuncia a menudo, sobre todo cuando va ante las vocales e e i, como postpalatal.
pronunciación plena y tensa de los grupos cultos (directo, examen, acción, apto, abstracción, destrucción).
Seseo.
Hay asibilación de la vibrante ere, en posición final ante pausa, de erre y también del grupo tr. Esta asibilación parece predominar entre las mujeres con cierto nivel de estudios, como marca de prestigio social.
Pronunciación de tl- en una misma sílaba, —como en a-tlas o a-tlán-tico—, por influencia del fonema nahua tl, que funciona como fonema único.
La entonación es circunfleja. En el habla
popular, en los enunciados declarativos la penúltima sílaba se hace muy
larga y la sílaba final, muy breve.
Plano gramatical
El sistema de tratamiento de México es compartido con el Caribe, Canarias y Andalucía; se trata de un sistema con tuteo y con ustedes como única forma de segunda persona de plural.
Uso de pronombre le enclítico con valor intensificador: ándele, sígale, órale ‘vamos; venga’; úpale ‘levanta, alza’.
Uso de diminutivo con -it-: gatito.
Uso de hasta con valor de inicio: viene hasta hoy = no viene hasta hoy.
Posposición no sistemática de posesivos: la ciudad de ellos.
Concordancia del verbo impersonal haber: habían fiestas; hubieron muchos niños en el parque.
Uso de qué tanto (‘cuánto’) y qué tan (‘cómo de’): ¿qué tanto quieres de pan?; ¿qué tan bueno es?
Uso frecuente de no más ‘solamente’; ni modo ‘de ninguna forma’; ¿mande? ‘¿cómo dice?’ (respuesta a pregunta y a apelación). La expresión ni modo ‘de
ninguna forma’, pronunciada con la sílaba tónica bien larga y la
entonación circunfleja, se reconoce como forma muy mexicana.
Plano léxico
Uso de voces compartidas con la generalidad de Centroamérica: banqueta ‘acera, vereda’; cajeta ‘dulce de leche’; catrín ‘bien vestido, engalanado’; chamaco ‘muchacho; niño; novio’; charola ‘bandeja’; chile ‘pimiento; guindilla’; farolazo ‘trago de bebida alcohólica’; gracejada ‘payasada’; lépero ‘soez, ordinario’; metiche ‘entrometido’; refundir ‘perder, extraviar’; saber ‘soler’; sarniento ‘sarnoso’; timba ‘panza, barriga’; timbre ‘sello postal’; tinaco ‘depósito de agua’; trincar ‘apretar, oprimir’. Platicar es
un verbo extendido por todo el mundo hispánico, pero en México y
Centroamérica ocupa casi todos los contextos en los que otros hablantes
utilizan conversar o charlar.
Uso de mexicanismos léxicos: agiotista ‘usurero’; alberca ‘piscina’; amacharse ‘resistirse, obcecarse’; apapachar ‘abrazar con mimo’; chueco ‘torcido’; espiritifláutico ‘muy delgado’; güero ‘rubio’; padre ‘bueno’; padrísimo ‘buenísimo’; pinche ‘maldito; tratamiento de cercanía’; mero ‘el mismo; importante, central; puro’; zócalo ‘plaza principal’.
Uso de indigenismos del náhuatl: chapulín ‘langosta; saltamontes’; chiche ‘fácil; teta; persona blanca rubia’; chipote ‘chichón’; cuate ‘mellizo’; elote ‘maíz verde’; escuincle ‘niño; débil, flojo’; huipil ‘blusa adornada del vestido indígena’; jitomate/tomate ‘tomate’; pulque ‘vino del agave’; popote ‘pajita para sorber bebidas’.
El español chileno se constituye como variedad específica dentro del
mundo hispanohablante, y Santiago es el modelo lingüístico para todo el
país.
Plano fónico
Entonación de tono medio elevado; cadencia con frecuencias más altas.
Tendencia a debilitamiento de -d-, en -ado >-ao.
Yeísmo, con pronunciación medio palatal sonora [ʝ]).
Tendencia a aspiración y asimilación de /s/
en posición final de sílaba y a la pérdida en posición final de palabra:
[lah.'me.sah] ‘las mesas’; ['bah.ko] ‘vasco’; [míhmo] ‘mismo’;
[di.'xuh.to] ‘disgusto’; [ra.'xar] ‘rasgar’; [loh 'to.ro] ‘los toros’.
Tendencia a pronunciación poco tensa de la velar /x/: [a.'hjen.da in.te.li.'hjen.te] ‘agenda inteligente’.
Tendencia a pronunciación poco tensa de che: ['mu.tso] / ['mu.∫o] ‘mucho’.
Pronunciación palatalizada de [k], [x] y
[γ]: ['kje.so] ‘queso’, [se 'kje.ða] ‘se queda’, [hje.ne'.ral]
‘general’, [mu.'hjer] ‘mujer’, [i.'γje.ra] ‘higuera’. Tal vez sea este
el rasgo más claro de chilenismo fonético.
Tendencia a pronunciación asibilada [ʑ] de erre, ere final y de tr: ['ka.ʑo] ‘carro’; ['tʑes] ‘tres’; [iʑ] ‘ir’.
Tendencia a la pérdida de -d final: [ber.'ða] ‘verdad’; [pa.'ré] ‘pared’.
Plano gramatical
Uso de diminutivo con -it-: gatito.
Alternancia de tuteo y voseo en pronombres y paradigma verbal. Alternancia de los pronombres usted / tú / vos combinados con los tratamientos nominales papá / papi / papito. Lo más extendido es el uso de usted,
para marcar respeto y lejanía, un uso del tuteo más extendido entre los
hablantes cultos y urbanos –los más sensibles a las normas de
prestigio– y un uso popular de vos, que alterna con tú,
según situaciones de familiaridad o de prestigio encubierto, y que ha
ido descargándose de sus connotaciones sociales más negativas.
Uso de queísmo y dequeísmo: no hay duda que; en caso que venga, dígame; él creía de que estaba bien.
Uso urbano de (se) me le: se me le quiso como arrepentir; casi se me le sale un garabato.
Plano léxico
Uso de andinismos léxicos: aconcharse ‘enturbiarse’; combazo ‘puñetazo’; guatón ‘barrigón’; pisco ‘aguardiente’; polla ‘lotería’; poto ‘trasero, nalgas’.
Uso de chilenismos léxicos: al tiro ‘de inmediato, enseguida’; bacán ‘prepotente, sobrado’; cahuín ‘problema; lío’; catete ‘cargante, pesado’; copucha ‘mentira’; cototudo ‘difícil, complicado’; condoro ‘torpeza grave’; coño ‘español’; enguatar ‘hinchar; engordar’; fome ‘tonto, sin gracia’; huevada ‘cosa; asunto; situación’; huevón ‘estúpido; hombre, fulano’; paco ‘agente de policía’; pituto ‘recomendación; trabajo ocasional’; roto ‘maleducado’; ya ‘sí; efectivamente; claro’.
Algunas voces no son exclusivas de Chile, pero tienen allá una frecuencia que las convierte en características: harto ‘muy’ (eso fue harto complicado); por cierto ‘ciertamente; con seguridad’; obvio ‘así; efectivamente’.
Uso de mapuchismos léxicos: cari ‘(color) pardo o plomizo’; colocolo ‘gato montés’; contri ‘molleja’; chalcha ‘papada de los animales’; cancos ‘caderas anchas en la mujer’; echona ‘hoz’; guachi ‘lazo para cazar’; imbunche ‘maleficio; hechicería’; laque ‘porra’; pino ‘picadillo de carne y cebolla’; pololear ‘tener novio; salir con alguien’; pololo ‘novio’; rulo ‘tierra de labor sin riego’; trutro ‘muslo’.
Uso de quechuismos léxicos: calincha ‘mujer varonil’; chachar ‘masticar la coca’; china ‘india o mestiza dedicada al servicio doméstico’; choro ‘audaz, resuleto’; huaso o guaso ‘campesino; rústico’; pichana ‘escoba’; pupo ‘ombligo’. Fuente del texto: Centro virtual Cervantes
Los años 90 en el festival de Eurovisión arrancaron con buenas posiciones para España: un quinto puesto en 1990 con Azúcar Moreno y un cuarto con Sergio Dalma al año siguiente. Tras estos éxitos España tuvo resultados mediocres, incluso quedando en última posición en 1999. Las dos excepciones son Anabel Conde, que casi gana en 1995 y Marcos Llunas que quedó sexto en 1997 con un baladón.
Se está hablando mucho estos días sobre la necesidad de adaptar los horarios españoles a los europeos en los que, en general, se hace todo antes: se deyauna, se empieza a trabajar, se come (almuerza), se sale del trabajo y se cena antes. Si comparamos Suecia y España, podemos ver como hay más de dos horas de diferencia en el horario del desayuno y la comida, y hasta cuatro horas de diferencia con el horario de la cena: en España se cena a las 21 y en Suecia a las 17. Algunos políticos españoles quieren adaptar el horario y adelantar la salida del trabajo, empezando antes y comiendo también más temprano.
El lunes 18 y el martes 19 tuvieron lugar en Estocolmo las jornadas de profesores de idiomas en Suecia, organizadas por la asociación nacional de profesores de lenguas modernas. Esta vez hubo también invitados de los otros países nórdicos, que intervinieron en un debate con la secretaria del ministro de educación sueco. Siempre es agradable encontrar a colegas de español y conocer a nuevos profesores en este tipo de jornadas.
La semana pasada estuve en Bruselas (Bélgica) acompañando a un estudiante a recoger un premio de traducción. Estuvimos en la Comisión Europea y en el DGT (el centro de traducción de la Unión Europea). Cada país de la unión estaba representado en Bruselas. Fue una experiencia inolvidable y una oportunidad buenísima de hacer contactos con profesores de idiomas de otros países.